Distancia de seguridad en el deporte COVID-19

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En cuestión de dos meses y medio hemos visto como nuestras vidas se han visto alteradas de un plumazo. Hemos sido invadidos por un virus, el COVID-19 que puede llegar a ser mortal y que nos ha afectado a todos en mayor o menor medida.

El COVID-19 ha logrado propagarse por todo el mundo de manera vertiginosa. Recientes estudios han demostrado que la propagación de este virus se puede llevar a cabo de manera efectiva a través de la saliva en forma de micro gotas. Cuando una persona estornuda, tose o incluso exhala, emite pequeñas gotas, gotas microscópicas imposibles de ver a simple vista que pueden transmitir el virus.

¿CÓMO SE PRODUCE EL CONTAGIO?

Las personas que se encuentren cerca de una persona infectada, pueden infectarse al inhalar estas gotas o, simplemente es suficiente con que esas gotas se hayan depositado  en las manos del receptor y éste se las lleve a la cara.

Es por eso que durante esta crisis mundial, los países de todo el mundo hayan decretado una “distancia social” de entre 1,5 y 2 metros entre individuos para evitar posibles contagios. Esto se considera una medida importante y a priori efectiva porque se espera que las mayoría de las gotas caigan al suelo o se evaporen antes de recorrer esa distancia mínima de seguridad. Lo cierto es que esa distancia de seguridad se ha definido para personas que se quedan quietas y no tiene en cuenta los efectos aerodinámicos inducidos por el movimiento de una persona, como caminar rápido, correr o andar en bicicleta.

Éste estudio reciente llevado a cabo, ha investigado si una persona que se mueve cerca de una segunda persona a una distancia de 1,5 metros o más, podría causar la transferencia de gotas a otra persona. Las simulaciones validadas previamente en el túnel del viento del movimiento y la evaporación de las gotas y del flujo de aire alrededor de un corredor, arrojaron diferentes datos en función de las diferentes configuraciones en cuanto a la disposición de éstas, una al lado de las otra, en línea y escalonadas. Se evaluó la exposición de la segunda persona en relación a la posición y a las gotas emitidas por la primera persona y los resultados arrojaron que la mayor exposición de la persona es cuando se coloca justo detrás, tanto al caminar como al correr.

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Ésta exposición aumenta a medida que disminuye la distancia entre la persona que va delante con respecto a la que corre justo detrás. Esto se puede evitar caminando o corriendo justo en la corriente de la persona que va delante o  manteniendo una distancia aún mayor.

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En ausencia de viento de cara, viento de cola y viento cruzado, para caminar rápido a 4 km/h esta distancia es de aproximadamente 5 m y cuando se corre a 14 km/h esa distancia es de aproximadamente 10 m.

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Por tanto, a la hora de correr o caminar, debemos tener en cuenta no solo la posición o la distancia, sino el viento que hace en ese momento para elegir una correcta colocación y distancia de seguridad.

Bibliografía:

Towards aerodynamically equivalent COVID19 1.5m social distancing for walking and running