Beneficios de la fisioterapia durante el embarazo

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Durante el embarazo la mujer experimenta muchos cambios, que van más allá de la apariencia física.  La musculatura y las articulaciones del cuerpo se adaptan para albergar al bebé y para el momento del parto, además de éstos cambios estructurales y genitourinarios, se producen cambios también a nivel nervioso, cardiovascular, respiratorio, hormonal y digestivo entre otros.

“El embarazo no causa dolor en sí mismo, sino que es la incapacidad de cada persona para adaptarse al cambio la que da lugar al problema”. De ahí surge la importancia de la fisioterapia durante el embarazo, ya que se desconocen todas las dolencias o malestares que abarcamos, para poder aliviarlos o simplemente como prevención.

Es importante realizar una buena historia clínica para saber antecedentes personales médicos y el desarrollo del embarazo desde su comienzo. Seguido de una valoración para saber el estado en el que se encuentra, y así poder personalizar el tratamiento.

Debido a la mayor producción de la hormona relaxina durante el embarazo, la musculatura y ligamentos están más flexibles, lo que produce debilidad muscular, todo ello provoca dolores articulares ya que se reduce la capacidad de carga. Además de incontinencia urinaria por relajación de la musculatura. Las articulaciones se vuelven hipermóviles  y se crean rigideces colindantes.

¿QUE PUEDE HACER LA FISIOTERAPIA POR TI?

A nivel circulatorio; el drenaje linfático manual alivia el cansancio en las piernas, la hinchazón, mejora la retención de líquidos y por lo tanto la circulación de retorno.

A nivel nervioso, osteoarticular y visceral las distintas técnicas de terapia manual utilizadas por el profesional ayudan a mejorar patologías como:

  • Síndrome del piramidal.
  • Compresión del nervio ciático.
  • Dolor en el pubis por diástasis de éste al ensancharse la pelvis.
  • Dolor lumbar localizado en la articulación sacro-ilíaca sobe todo al cambiarse de posición.
  • Dolor inguinal por aumento del tamaño del útero.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Ardor de estómago.
  • Estreñimiento.
  • Cervicalgia y dorsalgia.

A nivel respiratorio, la parrilla costal deberá expandirse para aumentar su diámetro y así dejar espacio al bebé y a las vísceras. Si esto no sucede, da lugar a dolores costales, fatiga al caminar, hiperventilación... con terapia manual y ejercicios respiratorios dirigidos aliviamos estos síntomas. Y por último a nivel genitourinario, debido a la relajación de la musculatura en este período,  es frecuente que exista incontinencia urinaria, sobre todo al realizar un esfuerzo.

Gracias a la fisioterapia ginecológica enseñamos a través de ejercicios a fortalecer la musculatura del suelo pélvico sobre todo los primeros meses de embarazo. Hacia las últimas semanas se realiza el masaje perineal, que consiste en liberar posibles tensiones musculares que se forman debido al peso del bebé. Así se preparara la musculatura del periné y se elastifica la piel de la zona. Por lo que estará más elástica en el proceso de dilatación y en el parto, con el fin de evitar la posible episiotomía o desgarro.

 

Beatriz Pazos Iglesias

Nº colegiada 2790